Los resultados se publicaron el año pasado. Esta vez, el fondo contó con 75 millones a repartir para cada iniciativa cultural. Entre los 13 proyectos destacan obras teatrales, exposiciones fotográficas, productos audiovisuales y literatura valdiviana.
Con respecto a las presentaciones de cada trabajo, estas se desarrollaron principalmente en espacios de la Universidad Austral de Chile y la Casa Prochelle I.

Una de las exposiciones más recientes fue “Raíces de la Orfebrería en Ainyleufu”, de Tatiana Marina Villablanca. Una colección que pertenece a la Línea de Artesanía, con enfoque patrimonial, como se caracterizaron gran parte de las propuestas.
En artes escénicas destacaron las obras: “¿Me viste? Siempre estuve aquí”, de Consuelo Marina y “Aventuras Submarinas: Historia de nuestros ríos y humedales en luz negra”, producida por la Compañía La tribu.
Por otro lado, en la Línea de Artes de la Visualidad, se expuso con éxito: “Paisajes Lumínicos”, de Andrés Jordán, y “Nublado” un estudio cromático del paisaje, realizado por Carlos Escuvier. Ambas exposiciones tuvieron lugar en el Museo Histórico y Antropológico de la UACh.



El área audiovisual incluyó dos cortometrajes: “Garantía de por vida”, un stopmotion realizado por estudiantes de la universidad, y “Filosofía de la Economía Ecológica”, de Eduardo Chaves.
Mientras tanto, la Línea de Literatura contó con dos libros. Uno de carácter documental de los periodistas Daniel Navarrete y Daniel Carrillo, “Valdivia 9,5: Historias de una catástrofe”, y la obra poética de Mónica Munizaga Yavar, "Hipérboles: décimas pal desamor".



